Si vas a visitar México, no dejes de comer estos platillos

Estas con las maletas listas para visitar México y entre las muchas cosas que tendrás que hacer es comer.

Y créeme que entre tantos platillos especiales que tiene este singular país, en donde es un paraíso no solo natural y cultural, sino también gastronómico, no debes dejar de probar al menos uno de los siguientes platillos.

Los chilaquiles. Este es un platillo que se consume principalmente para el desayuno; se prepara con tortillas de maíz ligeramente fritas, cortadas en cuartos y cubiertas con salsa verde o roja (el rojo es ligeramente más picante). Los huevos revueltos o fritos y el pollo tirado, por lo general, se añaden en la parte superior, así como el queso y la crema. Los chilaquiles se sirven a menudo con una dosis sana de frijoles (frijoles refritos).

Pozole. Según los antropólogos, esta sopa prehispánica se utilizó una vez como parte de los sacrificios rituales. Hoy en día podemos encontrar un pozole con pollo, cerdo o en su versión vegetariana. Es un platillo hecho de maíz sazonado con hierbas y especias, para un mejor sazón se cocina por varias horas y es solicitado especialmente por la noche. Una vez listo, se sirve con lechuga, rábano, cebolla, un toque de limón y chile piquín y se acompaña con tostadas.

Tacos al pastor. Este es un plato histórico y es una de las variedades más populares de tacos en el país, con orígenes que datan de los años 20 y 30, cuando llegaron los inmigrantes libaneses y sirios a México. Para preparar tacos al pastor, se cortan tiras finas de carne de cerdo en una espita, se colocan en una tortilla de maíz y se sirven con cebollas, hojas de cilantro y piña.

Es tal la popularidad de este platillo, que puedes encontrar un puesto casi en cada esquina y los mexicanos llegan incluso a solicitar las famosas taquizas a domicilio DF, sencillamente porque son deliciosos.

Tostadas. Esta es una variante de lo que puedes hacer con una tortilla, la cual se fríe hasta que queda ligeramente crujiente y dorada. Lista la tostada, es la base para que le puedas colocar un sinnúmero de ingredientes, como frijoles refritos, queso, carne cocida, mariscos y ceviche.

Chiles en nogada. Con los tres colores de la bandera mexicana, los chiles en nogada son uno de los platos más patrióticos de México. Estos se hacen con los llamados chiles poblanos y se rellenan de picadillo (una mezcla de carne picada, frutas y especias), representan el verde en la bandera, la salsa de nata a base de crema es el blanco y las semillas de granada el rojo.

Este es un platillo de temporada, siendo septiembre la mejor fecha para disfrutarlos.

Elote. Vaya, comer elotes es también una tradición popular; podrás encontrarlos en casi cada esquina de la Ciudad en México. El maíz se hierve y se sirve insertado en un palillo, para ser comido como un helado o en tazas (así se conoce como esquite), éste se sazona con mayonesa, queso, chile en polvo.

Enchiladas. Datan de la época maya, cuando la gente en el Valle de México comía tortillas de maíz envueltas alrededor de peces pequeños. En estos días se usan tortillas de maíz y se rellenan con carne, queso, mariscos, frijoles, verduras o todo lo anterior. Las tortillas rellenas se cubren en una salsa de chile para hacer un desayuno típico mexicano.

Mole. Es una salsa rica y muy popular en la cocina mexicana. Este es uno de los platillos más complejos que existen, en el cual se utilizan alrededor de 20 ingredientes, incluyendo una o más variedades de chiles. Quizás el mole más conocido es el mole poblano. Sin embargo, a todo lo largo y ancho del país te podrás topar con sus versiones locales, todas ellas son exquisitas. Esta salsa baña una pieza de carne y se consume preferentemente en la comida.

Guacamole. Es sin duda uno de los acompañamientos más populares de México y es un platillo que viene desde la época de los aztecas. Es una especie de puré hecho de aguacates, cebollas, tomates, jugo de limón y chiles. El guacamole se come a menudo con totopos hechos de tortilla o se utiliza como un plato de acompañamiento.

Tamales. Los tamales fueron desarrollados por primera vez para las tribus aztecas, mayas e incas, que necesitaban un alimento nutritivo para ir a la batalla. Hecho a base de maíz se prepara una masa que se rellena con un relleno dulce o salado envuelto en hojas de plátano o maíz y se cocinan al vapor. Los rellenos varían desde carnes y quesos a frutas, verduras, chiles y mole.

Como verás, te faltará estómago y una buena digestión para degustar por lo menos un par de estos deliciosos platillos mexicanos.